Fijadora de rótula ajustable ARTHOVA

Fijadora de rótula ajustable ARTHOVA

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Precio de oferta  $34,990 Precio habitual  $39,990
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Fijadora de rótula ajustable ARTHOVA

Fijadora de rótula ajustable ARTHOVA

No comprime toda la rodilla: actúa sólo sobre el punto que causa la molestia.

  • Talla única ajustable a todos los tamaños.
  • Almohadilla de silicona con fijación antideslizante.
  • Se mantiene en su sitio en cada paso.
  • Transpirable para llevarla durante todo el día.
Oferta Especial
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AVISO IMPORTANTE — Oferta de lanzamiento 2x1 por tiempo limitado

Envío

Envío gratis a todo Chile, con seguimiento puerta a puerta.

Tu pedido sale directo desde nuestro centro de despacho y llega en 7 a 12 días hábiles. Apenas se despache te enviamos por correo el número de seguimiento, para que sepas dónde va en todo momento.

¿Por qué no llega en 2 días?

Porque no pasa por intermediarios ni bodegas locales. Eso es lo que nos permite darte 2 correas por $32.990 con envío incluido, en vez de lo que cuesta una sola en tienda.

¿Dudas con tu pedido? Escríbenos a contacto@arthova.cl y te respondemos en menos de 24 horas.

Materiales y calidad

Almohadilla de compresión de silicona de grado médico. Tejido transpirable de malla abierta. Hebillas de ajuste de acero inoxidable. Diseñada para ofrecer sujeción, flexibilidad y durabilidad.

Talla y ajuste

Talla única y ajustable. Para comprobar si te queda bien, mide el contorno de tu pierna justo debajo de la rótula, donde se coloca la correa. Se ajusta hasta aproximadamente 35 cm de contorno.

Devoluciones y reembolsos

¿No es para ti? No pasa nada. Tienes 30 días para devolverla y recibir un reembolso completo, sin justificaciones, sin formularios y sin complicaciones. A este precio, el único riesgo real es arrepentirte de no haberla pedido antes.

La rodilla no es la culpable. El problema está en dónde se carga el peso.

Con cada paso, cada escalón o cada vez que te paras de una silla, tu cuerpo descarga una presión enorme sobre una zona muy pequeña que está justo bajo la rótula.
Una sola zona. No más grande que una moneda de 100.
Las rodilleras de compresión aprietan la rodilla completa. Distribuyen la presión por todos lados, y por eso no le llegan con fuerza al lugar que de verdad duele.

No es una rodillera. Es más chica, y eso es justo lo que la hace funcionar.

Una rodillera cubre toda la articulación con neopreno y apuesta a que algo resulte. Es como vendarte la pierna entera por un rasguño en la rodilla.
La correa rotuliana Arthova tiene un solo trabajo: presionar justo donde se acumula la carga y desviarla.
Imagina una llave que entra a la fuerza en la chapa. Puedes echarle aceite, moverla con más ganas o pelear con ella todos los días. O puedes arreglar la chapa para que gire sola, sin esfuerzo.
Arthova arregla la chapa.

No se mueve de donde te la pones.

La gran falla de casi todas las correas rotulianas es que se corren.
Al trotar, al hacer sentadillas, incluso caminando a comprar el pan. Terminas acomodándola más veces de las que la usas.
La almohadilla de silicona de Arthova se adhiere a la piel y se mantiene firme en su lugar, ya sea en una corrida larga, en un trekking por terreno irregular o en tu rutina de gimnasio.
Se queda donde la dejaste.

Úsala todo el día. Ni te vas a acordar de que la llevas.

Con casi cualquier rodillera, la pierna empieza a transpirar a la media hora. Te la terminas sacando porque no aguantas el calor y la humedad. ¿Te ha pasado?
Arthova está hecha con una malla transpirable que deja pasar el aire. No acumula sudor, no pica y no irrita.
Va bien bajo el pantalón del trabajo, las calzas o los calcetines deportivos. Nadie la va a ver.
Tu rodilla sí la va a notar.
Preguntas Frecuentes
¿Qué la hace distinta de una rodillera tradicional?

La rodillera cubre la rodilla entera y la aprieta de forma pareja: resta libertad de movimiento, acumula calor y no apunta a la zona que de verdad molesta. Esta correa trabaja de otra manera: concentra la presión sobre el tendón rotuliano, justo bajo la rótula, y ayuda a descargar la fuerza que se acumula ahí. En vez de cubrirlo todo un poco, actúa mucho sobre un solo punto: el que importa.

Ya usé rodilleras de compresión y ortopédicas sin resultado. ¿Qué cambia con esta?

Lo más probable es que esas opciones apuntaran al lugar equivocado. La compresión aprieta toda la articulación y la rodillera rígida la inmoviliza, pero ninguna de las dos se enfoca en el tendón donde se concentra la carga. Que no te hayan servido no significa que tu rodilla no tenga remedio; significa que el problema se estaba abordando desde fuera de foco. Esta correa va directo a ese punto, y para muchas personas ese ajuste es la diferencia.

Se ve muy pequeña. ¿Realmente sirve?

Es una de las dudas más comunes, y es lógica. Pero aquí el tamaño no es un defecto, es el diseño: una aguja de acupuntura no necesita ser grande para llegar al lugar exacto. La correa es compacta porque solo tiene que cubrir una zona muy concreta. Lo que hace el trabajo es la ubicación precisa, no la cantidad de material.

¿Me va a quedar bien?

Sí, es talla única y se regula con velcro. Para confirmarlo, mide con una cinta el contorno de tu pierna justo bajo la rótula, que es donde va puesta. Se adapta a contornos de hasta unos 35 cm.

¿Se corre mientras hago deporte?

No. La almohadilla interior de silicona se adhiere a la piel y mantiene la correa en su lugar, ya sea corriendo, haciendo senderismo en terreno irregular o entrenando en el gimnasio. No tendrás que estar acomodándola a cada rato.

¿Se puede usar todo el día?

Sí, sin problema. Sus materiales transpirables dejan pasar el aire, así que no se acumula humedad ni aparecen picazón o roces, incluso en jornadas largas. Además es delgada: pasa desapercibida bajo pantalones, calzas o calcetines deportivos. Nadie la ve, pero tu rodilla sí la nota.

¿Cómo sé que la tengo bien puesta?

Cada pedido trae una guía de colocación. Son tres pasos y unos segundos: 1) ubica tu rótula con los dedos; 2) pon la almohadilla de silicona unos dos dedos por debajo; 3) cierra la correa hasta que quede firme, sin que apriete de más. ¿Te queda alguna duda? Escríbenos y te acompañamos en el proceso.

¿Qué pasa si no me da resultado?

No pierdes nada: tienes 30 días para pedir la devolución total de tu dinero, sin que tengas que justificar nada. Y si funciona, vuelves a disfrutar de las escaleras, las caminatas y tus fines de semana sin estar pendiente de la rodilla.

¿Cómo hago una devolución?

Es simple. Cuentas con 30 días desde la compra para devolverla y recibir el reembolso completo, sin preguntas. Solo contáctanos y nosotros nos ocupamos del resto.

¿Dónde se fabrica?

La correa se produce en China y la distribuimos nosotros directamente en Chile.